La víctima era conocida en el municipio por su trabajo como conductor en la ruta que comunica Agustín Codazzi con el sector del Alto Sicarare, en zona rural ubicada en las estribaciones de la Serranía del Perijá.
“Se están evaluando acciones conjuntas con la fuerza pública para fortalecer la seguridad y evitar que este tipo de hechos vuelvan a repetirse”, indicó el funcionario.
“El caso de la niña todavía se encuentra en Medicina Legal. Estamos a la espera de que nos digan finalmente el dictamen y la causa real de la muerte”, explicaron.
De acuerdo con los primeros reportes, un toro se atravesó repentinamente en la carretera, lo que provocó el fuerte impacto del vehículo en el que se transportaban.
A diferencia de las primeras versiones que hablaban de una muerte por esclarecer, la información proporcionada por su familia apunta a una decisión fatal.
De acuerdo con las autoridades, este cargamento tendría un valor cercano a 994 millones de pesos, lo que representa un fuerte golpe a las economías ilegales que operan en la región.
Las autoridades de tránsito iniciaron las investigaciones para esclarecer cómo se produjo el siniestro vial.
De acuerdo con las autoridades, los estupefacientes tendrían un valor cercano a 1,1 millones de pesos en el mercado ilegal y, presuntamente, estaban listos para ser distribuidos.
En el accidente también resultó herido el conductor de la motocicleta, identificado como Camilo Andrés Gutiérrez Montes, quien fue auxiliado tras el impacto.
Tras su detención, el hombre fue trasladado y puesto a disposición de la autoridad judicial que lo solicitaba, donde deberá responder por el proceso que se adelanta en su contra.
El capturado fue dejado a disposición de la autoridad competente, mientras avanzan las audiencias que definirán su situación jurídica.
El tecnólogo perdió la vida luego de un accidente en motocicleta ocurrido en el sector del Canal de Panamá.
Aunque la familia ha destacado que su evolución médica ha sido favorable en las últimas semanas, aseguran que la incertidumbre continúa debido a la falta de resultados en la investigación.
De acuerdo con el relato de Gamboa Palacio, el adolescente se encontraba durmiendo junto a su madre cuando ocurrió la emergencia en la madrugada.
Blanco Contreras era una pieza fundamental en la operatividad de la mina El Paso de Drummond, vinculado a través de la firma contratista Newrest.
El secretario también destacó los avances en materia de judicialización, señalando que recientemente se han logrado resultados operativos contra presuntas estructuras dedicadas al hurto de ganado.
De acuerdo con las primeras indagaciones, el estupefaciente presuntamente habría sido transportado desde la región del Catatumbo y tendría como destino final el sur del departamento de Bolívar.
El cuerpo fue plenamente identificado por personal del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses como Luis Rivero.
Tras el fuerte impacto, Daza fue trasladado hasta el Hospital Eduardo Arredondo Daza, sede San Martín, a donde ingresó sin signos vitales.
La víctima fue trasladada a un centro médico del municipio para recibir atención y valoración por parte del personal de salud.
Posteriormente, y por disposición de su EPS Sanitas, el paciente fue remitido a la Clínica Portoazul, centro médico de mayor complejidad, donde continúa bajo manejo especializado.
“Tenemos fe en Dios y respetamos los resultados que arrojen las autoridades”, manifestó Zuleta Barros al referirse al proceso investigativo.
Al verificar lo que ocurría, encontró a su hijo con dificultad respiratoria, por lo que de inmediato solicitó una ambulancia.
La emotiva despedida estuvo marcada por el profundo dolor de sus seres queridos, quienes la recordaron como una adolescente alegre, querida por sus compañeros y muy cercana a su familia.