Todo se originó después de la reciente eliminación de Bucaramanga en la fase previa de la Copa Sudamericana.
Independiente Medellín terminó el compromiso con tres expulsados tras las polémicas decisiones del juez central Carlos Ortega.
Lastimosamente los bumangueses no supieron mantener la ventaja inicial, y fueron igualados por un amargo 3-3 que obligó a repartir los puntos entre colombianos y chilenos.