El mandatario fue recibido con gritos y, posteriormente, con objetos que aparentemente fueron lanzados por habitantes de una de las zonas afectadas por la actividad sísmica. Tras el incidente, la Alcaldía decretó un toque de queda entre las 8:00 p. m. y las 6:00 a. m. para facilitar las labores de los organismos de emergencia