NUEVA YORK (AP) — Se espera que la mayoría de Manhattan esté iluminado la noche del viernes por primera vez en cinco días, una señal de progreso menoscabada por largas filas para adquirir gasolina y el enojo que producían los planes de proseguir con el Maratón de la Ciudad de Nueva York en momentos en que miles de residentes aún no tienen servicio de electricidad o, para algunos, un lugar donde vivir.
El alcalde Michael Bloomberg canceló la tarde del viernes el evento. Previamente había defendido que se realizara el domingo la carrera de 26,2 millas, aunque muchos neoyorquinos se quejaban de que sería insensible y desviaría recursos de la ciudad en un momento en que muchos están sufriendo.
“No queremos que haya una nube negra sobre la carrera o sus participantes, así que decidimos cancelarla”, dijo el alcalde en un comunicado.
Por otra parte, el alcalde dijo que la compañía eléctrica Con Edison espera haber resuelto la mayor parte del apagón en Manhattan a medianoche del viernes. Las noticias no son tan buenas para los barrios externos de la ciudad, donde los clientes podrían recuperar el suministro hasta mediados de noviembre.
Cuatro días después de que la súper tormenta Sandy azotó la parte central atlántica y el noreste del país, la cifra de muertos alcanzó los 90 en 10 estados, incluyendo dos niños que fueron arrancados de los brazos de su madre por una corriente de agua en Staten Island durante la tormenta. Sus cuerpos fueron encontrados el jueves en un área pantanosa.
Con la interrupción en la distribución de combustible en el este debido a daños por la tormenta y muchas estaciones de venta de gasolina que carecían de suministro eléctrico para operar sus bombas, este combustible se volvió una materia prima preciada, especialmente para quienes dependen de sus vehículos como medio de sustento.
Algunos conductores se quejaron de esperar formados tres y cuatro horas, sólo para ver que se acababa la gasolina cuando se acercaba su turno. Otros se quedaban sin gasolina antes de llegar al frente de la fila.
Se asignaron agentes de policía a las estaciones de gasolina para mantener el orden. En Queens el jueves un hombre fue acusado de apuntarle con un arma a otro conductor que lo acusó de meterse en la fila.






