María Sofía Martínez empezó a tejer con fique desde sus 14 años en el resguardo indígena kankuamo. Pronto empezó a notar, en las mujeres de su comunidad, la necesidad de ampliar los horizontes de las artesanías que fabricaban con productos 100 % naturales, para obtener ingresos suficientes para alimentar a sus familias.
Su vida es un testimonio de compromiso inquebrantable con su comunidad, especialmente con las mujeres artesanas, y de un esfuerzo incansable por preservar las tradiciones ancestrales de su pueblo. Y en honor a esa lucha en pro de las tejedoras kankuamas, fue nominada como Mujer Cafam 2025 con el título: “Tejiendo por los derechos”.
“Mi oficio es artesanal. Este es un compromiso que viene de generación en generación”, afirma Maye, en una publicación de Artesanías Colombia, plataforma que apoya la venta y exportación de las mochilas kankuamas. Su trabajo no solo se centra en la creación de artesanías, sino también en el fortalecimiento de las capacidades de las mujeres para que puedan prosperar a través de su arte.











