El Cesar pasó de ser el tercer departamento con mayor tasa de accidentalidad en Colombia a la sexta posición por este tipo de incidentes. El anterior logro fue posible gracias a la creación del Instituto Departamental de Tránsito, Idtracesar, dirigido por el ingeniero civil Carlos Alberto Vega Maestre.
“La tasa de accidentalidad es el número de muertos por cada 100 mil habitantes. Puede ser que en Bogotá se mueran más, pero hay más habitantes; mientras que en el Cesar se mueren menos, pero en relación con el número de habitantes es mayor en esta región. Este hecho se entendía que sucedía en gran medida por la falta de institucionalidad; en el departamento solo había ocho municipios con autoridad de tránsito, 17 estaban sin autoridad y si uno se da cuenta en los pueblos del Cesar no tienen conocimiento de las normas de tránsito, la gestión de la movilidad es nula y los temas de accidentalidad se tratan como accidentes”, explicó el funcionario.
De acuerdo a Vega Maestre, en la actualidad la filosofía no es la misma, entendiendo que un accidente es cuando algo no se puede prevenir y todos los accidentes de tránsito son prevenibles, por lo que ahora son catalogados como ‘siniestros viales’ porque son asociados al comportamiento humano.
“Con el instituto se pretende empezar a ponerle un doliente al tema, así como lo hacen con la Secretaría de Agricultura o Convivencia Ciudadana, para lo cual nos apoyan la Agencia Nacional de Seguridad Vial, el Ministerio de Transporte y la Policía de Tránsito. Queremos dar más que el año pasado, trabajando de la mano del gobernador Luis Alberto Monsalvo, para que el instituto se fortalezca institucionalmente y pueda llegar a cada rincón del departamento y que no tengamos que lamentar más el hecho que una persona joven, un niño o un adulto mayor fallezca en un siniestro vial por causas asociadas al comportamiento, a fallas del servicio, o fallas del control”, argumentó.











