El pasado viernes, el cantante colombiano de música popular Jessi Uribe realizó una dinámica a través de su cuenta personal de Instagram en la que dejó una imagen sosteniendo un celular y en la pantalla de este estaba escrito su número de teléfono. En el mensaje que acompañaba la fotografía se leía: “La red más personal que existe #WhatsApp. Agarren mi número. Ya saben, no llamadas”.
Al instante, los seguidores del artista guardaron el número y comenzaron a enviar mensajes. Pero las cosas no resultaron como esperaban, pues el número al que estaban escribiendo no era el de Jessi Uribe, sino el de otra persona.
Se trata de Dayana Acosta, una mujer que vive en la ciudad de Valledupar y que durante cinco días ha vivido una angustia que no la deja dormir tranquila. Cuenta la mujer que, el viernes llegó a su oficina a trabajar y “en menos de 10 minutos había ya un millón de escritos por WhatsApp. Yo me asusto y digo ‘esto qué es’. No identificaba lo que decían porque eran muchos los WhatsApp que llegaban”.











