- Teresita García Romero, hermana del hoy condenado por la ‘parapolítica’, Álvaro García Romero, resultó elegida como senadora de la República.
AP y El PILÓN.
Aún sin resultados finales, un cuestionado movimiento vinculado al narcoparamilitarismo emergió ayer como pieza clave en el Congreso tras las elecciones legislativas.
En tanto, el senador Jaime Dussán, presidente del opositor Polo Democrático Alternativo, renunció al cargo partidista a raíz del magro resultado obtenido por el partido en los comicios del domingo.
Los colombianos acudieron a las urnas para votar y renovar su Congreso de 166 representantes a la Cámara y 102 miembros del Senado
El último boletín de la Registraduría Nacional, la máxima autoridad electoral, indicó que con 93,8% de las mesas escrutadas dos partidos de la coalición en el gobierno de Uribe se erigían como los grandes vencedores: el Partido Social de la Unidad Nacional (Partido de la U) y el Partido Conservador. La U tenía 2,8 millones de votos (25,1% de las 11,3 millones de boletas válidas), mientras el conservatismo tenía 2,2 de millones (20,6). El Partido Liberal, el mayor de oposición, estaba tercero con 1,7 millones de votos (15,8).
Pero la gran sorpresa de los comicios fue un nuevo movimiento llamado Partido de Integración Nacional (PIN) apenas surgido en noviembre pasado y que consiguió 907.469 votos (8,1. Con ese porcentaje, según cálculos de la Registraduría, el PIN conseguiría al menos ocho curules en el Senado.
“El PIN yo creo que es el gran ganador porque a pesar de tener un desprestigio en los medios de comunicación, a pesar del desprestigio de todos (sus aspirantes)…consiguieron ocho (senadores)”, dijo en entrevista telefónica Ariel Ávila, analista del grupo no gubernamental Corporación Nuevo Arco Iris.
Con al menos un centenar de candidatos al Senado, la mayoría de ellos habían sido rechazados en otras organizaciones o partidos debido precisamente a que eran parientes o amigos o vistos como representantes de congresistas y ex legisladores ya condenados o que están investigados por sus presuntos nexos con bandas paramilitares, un escándalo estallado aquí en 2006 y que se conoce como la “parapolítica”.
Entre los elegidos está Teresita García Romero, hermana del ex senador Álvaro García Romero, condenado por la Corte Suprema de Justicia en febrero pasado a 40 años de prisión por su probada autoría intelectual en una masacre en la que fueron asesinados 15 campesinos en octubre del 2000 en el remoto caserío de Macayepo, en el departamento de Bolívar, al norte colombiano.
También fue elegido Héctor Julio Alfonso López, hijo de Enilce López, alias “La Gata”, quien está detenida por cargos que van desde lavado de activos a homicidio, según la Fiscalía.
Doris Clemencia Vega, esposa del ex senador Luis Humberto Gil, preso desde fines del 2008 por presuntos lazos con el paramilitarismo, quien aparecía como una de las elegidas por el PIN la madrugada del lunes, quedó finalmente fuera.
Para algunos congresistas como Gustavo Petro, de Polo Democrático Alternativo, el PIN es básicamente la expresión de un viejo vicio de la política tradicional, el de elites regionales luchando por mantener su poder y con esos su impunidad y corruptelas. “El puesto de comando del PIN es la cárcel, desde la cárcel se maneja un partido que tiene en sus manos hacer mayoría” en la cámara alta, aseguró Petro.
Voceros del PIN y las propias autoridades recuerdan que según las leyes colombianas el único impedimento para postularse es que exista una sentencia condenatoria y ninguno de los aspirantes ni de los ganadores, según el portavoz del grupo, Álvaro Caicedo, tiene pendiente un proceso penal.
Dussán, presidente del Polo Democrático Alternativo, dijo en una breve carta de renuncia a ese cargo que “los generales siempre asumen las derrotas”. Su partido, en la oposición y el mayor grupo de izquierda con representación legislativa, bajó de 10 a 8 sus escaños en el Senado. El propio Dussán no resultó reelegido.






