El departamento del Cesar enfrenta emergencias simultáneas por incendios forestales activos en Chiriguaná, Curumaní, La Jagua de Ibirico y San Diego. Aunque la Gobernación del Cesar activó el Pelotón de Atención de Desastres y solicitó apoyo aéreo y humano a la Sala de Crisis Nacional, la situación dejó en evidencia el déficit financiero de la Oficina de Gestión de Riesgo de Desastre y Cambio Climático.
Conocedores de las finanzas departamentales califican a esta dependencia como una “oficina cenicienta”. Según explican, la entidad no cuenta con los recursos necesarios para operar frente a contingencias de gran magnitud. “Es un presupuesto que no está preparado para algo grande”, advierte una fuente consultada.
El documento oficial del presupuesto 2026 respalda esta afirmación. La oficina opera con una planta de apenas 11 personas, conformada por nueve profesionales universitarios y dos técnicos. Este equipo cumple funciones administrativas y de planeación, pero no representa una fuerza operativa directa para apagar el fuego en las zonas rurales.











