Afirmando que su proceder ha estado enmarcado en la Ley, el gerente del hospital ‘Rosario Pumarejo de López’ (HRPL), Rubén Sierra Rodríguez, espera con tranquilidad el curso de la investigación que abrió la Contraloría Departamental en su contra por presunto detrimento en las arcas de la entidad por un orden de diez millones de pesos.
El proceso tiene su origen en la chatarrización de unos elementos y bienes materiales, propiedad de la institución hospitalaria, por la cual los organismos de control siguen con ‘lupa’ el caso.
“Aquí hay un sofisma distractor. Se creó una necesidad de hacerlo; había que limpiar la zona, porque del lado izquierdo donde estaban los elementos inservibles queda la Unidad de Cuidados Intensivos, al frente estaba el Centro Nutricional y al lado el Restaurante.






