- El regreso de Calvo y Moncayo a sus hogares deja una sensación agridulce entre los familiares de los que siguen retenidos por las Farc, quienes hoy piden al gobierno el canje humanitario cuanto antes.
Para las familias de al menos 20 uniformados aún en poder de las Farc, la pregunta es muy sencilla: “¿Cuándo le tocará al mío, será el que sigue en el turno de quedar en libertad?”, dijo Margarita Hernández, hermana del mayor de la policía Elkin Hernández, de 32 años, y quien fue secuestrado el 14 de octubre de 1998 por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).
“Esa es la angustia…es que mediante un acuerdo humanitario tenemos la posibilidad de tenerlos a todos de regreso del cautiverio”, agregó la hermana del oficial en entrevista telefónica.
Las Farc han dicho que las liberaciones de esta semana del soldado Josué Daniel Calvo, con 11 meses de retención, y del sargento viceprimero del Ejército Pablo Emilio Moncayo, rehén por 12 años, fueron las últimas que realizan de forma unilateral.
Desde ahora, el resto de los uniformados cautivos sólo quedarán libres pactando con las autoridades un canje o “intercambio humanitario” que excarcele a guerrilleros a cambio de los militares y policías secuestrados.
A pesar del largo aislamiento, Moncayo tiene “una situación de salud actual, gracias a Dios, muy buena”, dijo la doctora Nohora Rodríguez, directora del Hospital Militar Central, en Bogotá, donde el liberado se sometió a pruebas tras su liberación. Rodríguez agregó que Moncayo deberá someterse a otros análisis de rutina.
La declaración rebelde sobre el fin de entregas unilaterales cayó como un balde de agua fría sobre las familias, que aunque han reclamado al gobierno desde hace años negociar ese canje, mantenían sus esperanzas en entregas como las realizadas en 2008 y 2009 de al menos una decena de uniformados y políticos.
El gobierno del presidente Álvaro Uribe ha mantenido que el intercambio es posible si los rebeldes excarcelados dejan las filas de las Farc y se comprometen a no volver a delinquir.
“Confiamos en la voluntad de la guerrilla y del gobierno para que se sienten a hablar sobre un acuerdo humanitario y sea una realidad antes de que termine el gobierno del presidente Álvaro Uribe” el 7 de agosto.
Los parientes de los aún cautivos aseguraron que las liberaciones de Calvo y Moncayo las “recibimos con mucha alegría porque ya son unas personas a las que sentimos también como de la familia, pero al mismo tiempo, con una nostalgia que nos embargó muy terrible”, indicó Carmenza Gómez, madre del capitán de la policía William Donato, de 41 años, y en poder de los rebeldes desde 3 de marzo del 1998.
“La felicidad es por saber que Moncayo y Calvo salieron, pero los que quedan en la selva, ¿esperamos para saber qué van a hacer? o ¿cuándo quedarían libres?”, añadió Gómez en diálogo telefónico.
“Si no hay el intercambio humanitario, entonces, ¿qué van a hacer con ellos?…Llevamos 12 años que no nos hemos podido dar esa felicidad que se dio Calvo y Moncayo (padres), dándonos un fuerte abrazo con nuestros hijos”, dijo. “Pero no pierdo la esperanza nuevamente de tenerlo entre mis brazos”, indicó.
Otros familiares apenas esperan a que se concrete una última entrega: la de los restos óseos del mayor Julián Guevara, un oficial de la policía que falleció en la selva en enero de 2006, tras más de siete años de secuestro.
Ex compañeros de cautiverio han narrado que Guevara estaba muy enfermo, que sufría de una fuerte tos y una mañana amaneció muerto en el campamento rebelde donde estaba secuestrado.
Adolfo Beteta, portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), confirmó telefónicamente que el jueves una misión humanitaria recogerá los restos de Guevara en un punto del sur del país y se los entregará de forma reservada a su madre, Emperatriz Castro de Guevara. Esos restos, han dicho voceros del gobierno, serán sometidos a pruebas de ADN para su plena identificación.
Gobierno argentino dispuesto a colaborar
El gobierno argentino expresó su satisfacción por la liberación del sargento Pablo Emilio Moncayo por parte de las Farc y reiteró su “total disposición de colaborar en todo lo que sea necesario para lograr la liberación de todos los rehenes en Colombia”.
En un comunicado difundido el martes en la noche, el canciller Jorge Taiana afirmó que “en este caso, como en los anteriores, lo importante es que todos los esfuerzos estén encaminados a alcanzar la liberación de los secuestrados”.
Taiana también subrayó la posición del gobierno de “condenar el secuestro de ciudadanos, que constituye una grave violación al derecho internacional humanitario” y reiteró “el llamado para que las personas que aún permanecen secuestradas sean liberadas de manera inmediata e incondicional”.






