Al percibir que la huelga de hambre no era el mecanismo ideal para establecer un diálogo con las autoridades departamentales, los líderes estudiantiles que se declararon el viernes nueve en huelga de hambre levantaron ayer la protesta.
Aunque preveían acampar de manera indefinida a las afueras de la Gobernación y no ingerir ninguna clase de alimento hasta lograr una mesa de diálogo con el mandatario del Departamento, Luis Alberto Monsalvo, en torno al Fondo Departamental para la Educación Superior, Fedescesar; los estudiantes replantearon la idea, desmantelando las carpas y retornando a la sede Sabanas de la Universidad Popular del Cesar.
Duraron 23 horas en huelga de hambre. Al final tuvieron descompensación en su organismo, por lo que tuvieron que ser atendidos por especialistas en salud, quienes los hidrataron por vía intravenosa.






