EL PILÓN reproduce la entrevista que el gobernador de Cesar, Cristian Moreno Panezo(CMP) concedió para el Canal regional de televisión Telecaribe, con motivo del aniversario de ese medio de comunicación.
1. Primero permítame felicitarlo. El Cesar llevaba cerca de 12 años sin ver terminar un gobernador. Muchos de los anteriores estuvieron inmersos infortunadamente en destituciones por malos manejos y/o en casos de parapolítica. Así las cosas. Al cierre de un gobierno, muchos empiezan hacer comparaciones. Desde su perspectiva, ¿qué diferenció su gobierno?
Nuestra apuesta política, fue la más sencilla del mundo, creer en la democracia y en la vigencia del Estado social de Derecho. En el Cesar existía por efectos de la violencia sociopolítica y el conflicto armado interno, un enorme déficit de democracia y en Estado de derecho había sido literalmente cooptado, por los ilegales. Nosotros… y me refiero no solo a la figura de Cristian Moreno, sino a todos los hombres y mujeres que creyeron en nuestra propuesta de sociedad, decidimos confiar en el ciudadano y en hacer de la política y la administración pública, espacios para la solidaridad, para la fraternidad, olvidando el odio que durante muchos años fue el paradigma que prevaleció en nuestra tierra… Confiar en el ciudadano es ni más ni menos, que permitirle el ejercicio de todos sus derechos constitucionales… en el pasado los cesarenses, por cuenta de las guerrillas, primero, y luego por los grupos paramilitares, dejamos de tener derechos, para tener y reclamar privilegios, la vida, por ejemplo, era un privilegio que en los últimos tiempos ejerció en el Cesar Jorge 40 y sus allegados. Si él disponía que alguien debía morir, así ocurría; si alguien quería preservar su vida solo tenía dos opciones, huir al exilio o suplicarle por su vida y él, directamente, o a través de sus agentes, le otorgaba o negaba, la gracia de la vida… derechos tan simples y aparentemente inofensivos como el derecho de petición estaban sujetos al arbitrio de los señores de la guerra, si alguien presentaba una incómoda petición a un funcionario público, el jefe paramilitar de la zona, obligaba al interesado a retirarlo… el derecho a elegir y a ser elegido desapareció e irrumpió la perversa modalidad de avales concedidos por los ilegales, los ciudadanos especialmente en las zonas rurales, ni siquiera podían ejercer el derecho al voto, los paramilitares les entregaban sus certificados electorales al finalizar las jornadas eleccionarias, crearon circunscripciones electorales contra natura… acuérdese de los famosos G 8 y G11, de los que el mundo se horrorizó…






