Durante su visita a Valledupar y a la sede del periódico EL PILÓN, el precandidato presidencial Santiago Botero no dejó espacio para la diplomacia. Fiel a su estilo polémico, expuso sus propuestas más polémicas, entre ellas la exclusión de personas infieles de los cargos públicos bajo su eventual administración, la implementación de la pena de muerte y un drástico plan para reducir la criminalidad.
Usted ha dicho que en su gobierno los infieles no podrán hacer parte del servicio público. ¿A qué se refiere?
En los cargos que dependan directamente de la Presidencia no trabajará gente con doble moral. Colombia está cansada de personas que dicen una cosa y hacen otra. Esta mañana sentí en mi corazón que Dios me decía: “La gente que va a trabajar contigo debe ser real”. Por eso, los puestos públicos no se darán por padrinazgos políticos, sino por meritocracia. Además, serán bien pagados, el doble de lo que hoy paga el Estado, porque buscamos eficiencia.
Pero un funcionario público no puede ser mentiroso. Si alguien engaña a su pareja o a su familia, también es capaz de engañar al Estado y robar recursos que son sagrados. Si usted quiere ser infiel, ese es su problema, pero no podrá trabajar conmigo. No se trata de si su relación es tradicional o poliamorosa, sino de que no haya engaño. La infidelidad revela una doble moral que no quiero en mi equipo.










