Una radiografía de la situación que presenta el Centro de Recepción y Observación al Menor Infractor de la Ley Penal, Cromi, hizo ayer el director de este instituto, Eduardo Gámez, quien explicó entre otras cosas, la necesidad de remodelar el lugar, que se construyó hace 20 años pero no ha sido arreglado.
Gámez habló sobre la situación financiera que tiene el lugar y dijo que tienen deudas por unos 88 millones de pesos de obligaciones salariales, pero esperan alrededor de 120 millones de pesos que deben girarle las instituciones.
“Tenemos unas deudas, pero no hemos recibido los dineros, ese ha sido el motivo por el que los compromisos de pago no se hayan podido realizar, pero por la misma situación normativa y situacional de cada uno de los entes que a la fecha de hoy deberíamos estar recibiendo unas consignaciones por parte de la Alcaldía, el Bienestar y la Gobernación”, dijo Gámez.






