El hospital Rosario Pumarejo de López no levanta cabeza y no lo va a ser por ahora, pues en lo que va del año y en los diferentes debates realizados a este por la Asamblea del Cesar, le han pedido que depure sus cuentas, pero ayer en una mesa de trabajo organizada por la corporación volvió a llegar sin datos concretos de lo que le adeudan, lo que demuestra el desorden administrativo que existe en la entidad hospitalaria.
El centro asistencial cuyo gerente, Rubén Sierra Rodríguez tiene serias diferencias políticas con el gobernador Luis Alberto Monsalvo, no tiene claridad en sus cuentas, según cifras reveladas por el Departamento.
En ese sentido, se suponía que las Empresas Promotoras de Salud, EPS le adeudaban 82 mil millones de pesos, de los cuales 23 mil millones era deuda del gobierno departamental, pero tras una mesa realizada el miércoles con el Ministerio de Salud y las diferentes EPS, encontraron que por ejemplo Asmesalud dice que debe dos mil millones de pesos y el hospital reporta 200 millones de pesos. La Secretaría de Salud aparece con una deuda de 23 mil millones y en el cubo (plataforma del Ministerio) solo tiene 937 que además ya pagó.






