La falta de inversión al Centro de Recepción y Orientación al Menor Infractor, Cromi, por parte del gobierno municipal y departamental, fue puesta en evidencia en el Concejo de Valledupar donde se debatió sobre esta temática.
“Desde su creación, el 8 febrero de 1993, no se le ha invertido un sólo peso. No existen baterías sanitarias; es inconcebible que en pleno siglo XXI haya letrinas. No cuenta con un centro de gimnasio, no hay un ambiente propicio para las capacitaciones, el aula audiovisual no tiene televisor ni video beam, los jóvenes deben dormir en el piso”, explicó el concejal Ricardo Vives.
Aseguró que es tardío el giro de recursos por parte de los entes territoriales, como lo es Alcaldía y Gobernación, para el funcionamiento de la entidad, encontrando que están ad portas que les corten los servicios públicos y que los funcionarios que laboran allí les adeudan varios meses de salario, agudizando así la efectividad en que se debe abordar al menor infractor.






