Decenas de personas acudieron ayer al recinto del Concejo de Valledupar para exponer su inconformidad y molestia por el aumento exagerado del impuesto predial en menos de un año. Ellos fueron escuchados por concejales y representantes del Instituto Agustín Codazzi, IGAC y de la Secretaría de Hacienda.
En un tono enérgico, Carlos Ríos, miembro de la comunidad, cuestionó el alza del tributo a los inmuebles sin socializarlo con los vallenatos, manifestando que “aquí no hay industria, la mayoría viven de venta de minutos, de arepas, de sopa y del mototaxismo.
Cómo es posible que con este panorama, los del IGAC vengan a aumentarnos el impuesto predial por la construcción de dos centros comerciales si en nuestros bolsillos no se ven reflejadas sus ganancias”.






