Inconformidad es el común denominador de cientos de habitantes de Valledupar por los altos costos del impuesto predial como consecuencia de la actualización catastral realizada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi, IGAC.
La propietaria de una empresa de la ciudad con lotes en la parte centro, sur y norte, que prefirió omitir su nombre, aseguró que desde hace ochos años contribuye de forma puntual con el impuesto predial, acogiéndose a los descuentos de principio de año, pero que este año le ha queda complicado hacerlo ante el ‘disparo’ exorbitante de las tarifas.
“Nuestros prediales del año pasado ascendieron a $90 millones y este año llegó facturado en $201 millones, es decir un poco más del doble. Cuando uno revisa los avalúos de los predios se encuentra que existen algunos que aumentaron el 15 al 20%, y eso ya es bastante, otros que aumentaron el 72% como el de una casa que valía $260 millones y pasó a $447 millones; otra que aumenta de $7 millones 200 mil a $32 millones, es decir sube el avaluó en 440%; otro más escandaloso que valía $60 millones y pasa a $1.072 millones, lo que significa que sube el 1.700%”, explicó.






