A finales del pasado mes de marzo, miembros del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, capturaron al desmovilizado paramilitar Víctor Manuel Hernández Ramos, alias Sabañón, integrante del Bloque Norte de las Autodefensas, quien era requerido por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos, por su presunta participación en la masacre del corregimiento de Santa Cecilia, jurisdicción de Astrea, Cesar, ocurrida en enero del 2000.
En ese momento los medios de comunicación registraron la captura de Hernández Ramos, y muchos ciudadanos recordaron esa sensación de espanto que arropó al Cesar en aquellos días de destierros violentos y masacres por parte de los grupos al margen de la ley.
Para reconstruir esta página del libro que contiene la memoria violenta del Departamento, EL PILÓN habló con uno de los que sobrevivieron a esa tarde de horror y muerte.






