El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció que no despachará desde la Casa de Nariño ni la utilizará como residencia oficial durante su mandato. En su lugar, propuso convertir el histórico edificio en un museo público para que los ciudadanos puedan recorrer sus instalaciones y conocer de cerca uno de los inmuebles más representativos de la historia política del país.
Según explicó el mandatario que tomará posesión el próximo 7 de agosto, la decisión busca acercar la institucionalidad a los colombianos y romper con el centralismo que, a su juicio, ha caracterizado a los gobiernos anteriores. De La Espriella aseguró que la Presidencia no debe estar concentrada únicamente en Bogotá, sino tener presencia permanente en distintas regiones del territorio nacional.











