El Consejo Nacional Electoral oficializó la victoria del abogado Abelardo de la Espriella al hacerle entrega de la credencial que lo acredita formalmente como el próximo presidente de los colombianos. Tras el acto, el mandatario electo ofreció su primer discurso oficial, marcando la hoja de ruta de lo que será su gobierno y enviando fuertes mensajes en materia de orden público, empalme institucional y gobernabilidad. De la Espriella, quien consolidó su triunfo el pasado domingo celebrando desde Barranquilla, insistió en que su mandato estará enfocado en la reconstrucción institucional del país tras el periodo de Gustavo Petro.
Ultimátum de 30 días a grupos armados
El punto más álgido de su intervención fue el plazo perentorio que le dio a las organizaciones criminales en el país. El presidente electo anunció un ultimátum de un mes para que estos grupos se sometan a las autoridades, advirtiendo que de lo contrario experimentarán toda la capacidad de la fuerza pública. Con un tono tajante, De la Espriella advirtió: “En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin. La connivencia del actual gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa; en la era del tigre se acabó, la ley y solo el imperio de la ley”. A esto añadió que quienes persistan con la corrupción, el terrorismo y el narcotráfico enfrentarán toda la capacidad del Estado.
Empalme con lupa y auditoría forense
Por otro lado, el nuevo gobierno no planea una transición tradicional. De la Espriella confirmó que el proceso de empalme con la administración saliente incluirá una auditoría forense para evaluar el estado real de las finanzas. Sobre esto señaló: “Empezaremos por realizar una auditoría exhaustiva, un empalme anticorrupción que nos permita hacer un riguroso corte de cuentas y determinar la verdadera magnitud del saqueo y del deterioro institucional que heredamos”.






