La Constitución Política de Colombia establece que todas las personas tienen derecho a gozar de un ambiente sano, que la ley garantizará la participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectarlo; así mismo, es deber del Estado proteger la diversidad e integridad del ambiente, conservar las áreas de especial importancia ecológica y fomentar la educación para el logro de estos fines.
Sin embargo, el departamento del Cesar continúa, año tras año, con los mismos problemas ambientales: contaminación de cuencas hidrográficas, manejo inadecuado de residuos sólidos, deforestación, venta ilegal de especies silvestres, etc., todos abanderados por la carencia de una verdadera conciencia ciudadana, que es nuestro principal problema en lo que al ambiente se refiere. Igualmente, para nadie es un secreto las condiciones de hambre, desempleo y pobreza que padecen nuestras comunidades.
Por tal razón, en el marco del inicio del periodo institucional 2026-2030, me permito muy respetuosamente invitar al señor presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y al vicepresidente, José Manuel Restrepo, a establecer una agenda conjunta donde se formule un “plan de choque económico desde el punto de vista ambiental para el Cesar en los primeros 100 días de su gobierno”, con el fin de implementar acciones que permitan dinamizar e impulsar nuestra economía a través de ejes temáticos como la economía circular, mercados verdes, pagos por servicios ambientales y energías alternativas. Esto fortalecería el emprendimiento y la sostenibilidad ambiental, generaría formación para el trabajo y mitigaría el impacto socioeconómico con el desarrollo de las siguientes iniciativas:






