La tragedia aérea del avión de Satena que cubría la ruta Cúcuta–Ocaña sigue dejando escenas de profundo dolor en el país. En Valledupar, la consternación se concentra en el barrio La Guajira, donde familiares y amigos permanecen a la espera del cuerpo de Maira Alejandra Avendaño Rincón, abogada y defensora de los derechos humanos, fallecida en el siniestro ocurrido este miércoles, junto a otras 14 personas.
Avendaño Rincón, oriunda de Valledupar, habría cumplido 48 años este viernes 30 de enero, una fecha que hoy se convierte en símbolo de tristeza para su familia. Se espera que su cuerpo sea trasladado en las próximas horas a la capital del Cesar, donde se realizarán sus exequias.
Al momento del accidente, Maira Alejandra se dirigía a cumplir una misión humanitaria como parte del equipo del Consejo Noruego para Refugiados (NRC), organización internacional dedicada a la defensa de las personas desplazadas y a la protección de comunidades vulnerables. Allí se desempeñaba como abogada de Derechos Humanos, labor que ejercía desde hacía casi una década, especialmente en territorios de alta conflictividad como el Catatumbo.
Lea: “Me va a hacer muchísima falta”: esposo de abogada vallenata fallecida en accidente de avión de Satena: “Parece mentira, mañana cumplía 48 años”: el drama de la familia de la abogada vallenata que murió en el avión de SatenaSu tía, María Mildreth Luquez, la recordó como una mujer entregada por completo a su vocación social y a la defensa de los derechos de las mujeres. “Ella estaba trabajando hace rato con el Consejo Noruego para Refugiados, ella era la abogada de ahí, abogada de Derechos Humanos. Ella siempre vivía en misión, regresaba de la misión, vivía montada de avión en avión. Iba a cumplir casi 10 años de estar allá trabajando con el Consejo Noruego para Refugiados. Entregó toda su vida a esa institución, no tuvo tiempo como de tener familia”, expresó con profundo dolor.
Luquez también recordó que, meses atrás, Avendaño había sobrevivido a un grave accidente de tránsito: “Hacía como unos seis meses tuvo un accidente en la camioneta del Consejo Noruego y rodaron a 40 metros de distancia. Dios la había salvado de ese percance”, señaló.
El dolor se intensifica al recordar que su cumpleaños sería este viernes. “Mañana es su cumpleaños, parece que fuera mentira, Dios”, dijo su tía entre lágrimas.
Una vida dedicada a los derechos humanos y a las mujeres
Especialista en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, Maira Alejandra Avendaño consolidó una sólida trayectoria en la defensa de víctimas del conflicto armado, comunidades desplazadas y poblaciones históricamente vulneradas. Fue integrante activa de la red “¡Párala Ya!”, iniciativa nacida en Valledupar para combatir la violencia contra las mujeres y niñas, desde donde promovió la aplicación de la Ley 1257 de 2008.
La presidenta honoraria de la red, Carmen Rivera, lamentó su partida y exaltó su legado. “Para la red Párala Ya esta es una pérdida invaluable. Maira era una mujer extraordinaria, buena, luchadora, comprometida. Siempre estuvo para la red, nos apoyó como abogada, especialmente en la difusión de la Ley 1257. Siempre nos decía: hay que denunciar, hay que denunciar los abusos contra las mujeres. Gracias por todo lo que hiciste, Maira, siempre vas a estar en nuestros corazones”.
Integrantes de la organización y defensoras de derechos humanos de la región coincidieron en destacar su compromiso, su claridad ética, su vocación de servicio y su entrega a las causas sociales, especialmente en territorios afectados por la violencia y el conflicto armado.
Mientras avanzan los trámites para la entrega de los cuerpos por parte de las autoridades, Valledupar permanece en duelo, a la espera de despedir a una mujer que hizo de la defensa de la dignidad humana el eje de su vida.











