Desesperados y cansados por no recibir atención médica oportuna que les permita sobrellevar sus padecimientos de salud, un grupo de personas cerró con cadenas y candados la entrada de la Sala SIP y del área administrativa de Coomeva EPS, seccional Valledupar, como una forma de hacerle saber su situación a la comunidad y ‘gritarle’ ayuda a los representantes de las entidades de control.
Los manifestantes pegaron carteles en los vidrios de la entidad, donde imperaba el mensaje: “!Basta ya del paseo de la muerte!, queremos que respeten los fallos de tutela y el derecho de continuidad de los pacientes que tienen tratamiento y citas médicas en otras ciudades”.
Una de las querellantes era Claudia Rodríguez Posada, quien representa a una niña de cinco años síndrome de Down, con acortamiento de miembro izquierdo en cinco milímetros, apnea del sueño y con una malformación en la espalda baja. “El neurólogo me advirtió que cualquier infección bacteriana resulta delicado y pone en peligro a mi hija. Por lo regular voy a Bogotá, pero Coomeva tiene restringidos viáticos y especialistas; van dando las cosas a ‘cuenta gotas’. Le pedimos a los entes de control que nos colaboren con los pacientes de alto riesgo”, aseguró.










