“No estaba dispuesta a engañar al presidente y al país por quedarme en un cargo”, le dijo la saliente canciller Laura Sarabia a la Revista Cambio tras renunciar a su cargo porque, según ella, el nuevo jefe de Despacho, Alfredo Saade, quien es de origen vallenato, habría usurpado sus funciones en cuanto al contrato de pasaportes que ejecuta la unión temporal liderada por Thomas Greg, el cual vence a finales de agosto, anunciando que luego la Imprenta Nacional asumiría la impresión de las libretas.
Según Sarabia, la imprenta nacional aún no está lista para producir 8.000 de estos elementos a diario, por lo cual debían prorrogar el mencionado contrato, pero su decisión fue desautorizada por Saade, quien recibió el respaldo del presidente Gustavo Petro. “En las últimas semanas el jefe de despacho presidencial, Alfredo Saade, se autoproclamó líder y vocero de un proceso que es competencia exclusiva de la Cancillería”, expresó.











