El Gobierno colombiano dijo ayer que el nuevo ataque de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN), que dejó cinco militares muertos y 10 heridos en el noreste del país, impide el reinicio de los diálogos de paz en Quito
“El Gobierno no puede tolerar actos de buena y mala voluntad al mismo tiempo. Este tipo de actuaciones ambiguas hacen acabar con la esperanza de los colombianos y nos dejan sin margen de maniobras para reanudar los diálogos”, expresó el ministro del Interior, Guillermo Rivera.
Al menos cinco militares murieron y 10 resultaron heridos ayer en una emboscada con explosivos contra una caravana del Ejército en una zona rural de la ciudad de Cúcuta, fronteriza con Venezuela.











