Dos trágicos incidentes de ahogamiento en diferentes piscinas del país segaron la vida de menores de edad este fin de semana en Santander y Atlántico, generando dolor en sus familias y alertas sobre la supervisión infantil.
El primer caso se trata de un niño de cinco años, natural de Bucaramanga, quien murió ahogado en una piscina de la vereda El Cocal, Rionegro. Testigos relataron que el menor se sumergió mientras adultos presentes lo perdieron de vista; fue rescatado y trasladado al Hospital San Antonio, donde falleció pese a reanimación.











