Un burro disfrazado de campesina se quedó este domingo con el reinado del tradicional festival del burro en el pueblo de Moniquirá, en el centro de Colombia.
El festival del burro de Moniquirá; el cual cuenta con 14 ediciones ya, ha crecido hasta atraer cerca de 800 personas entre vecinos y turistas de varios países; reconociendo la importancia de este animal en las labores campesinas a pesar de que su uso ha ido decayendo; ante la proliferación de medios de carga y transporte motorizados. La fiesta también es una ocasión para reforzar lazos entre las comunidades aledañas que sustentan su economía en la agricultura y acuden a participar en “burralgatas” (carreras de burros); concursos del burro más elegante o de la mejor imitación de rebuzno, donde los jueces son los mismos animales.
Los arreglos
Con su vestido cargado de caracoles, su larga melena rubia y cejas pobladas, Amasijos, del municipio de Arcabuco, robó las miradas de los asistentes al evento en honor al animal “menospreciado pero muy utilizado en las labores campesinas”;como dijo John Ramírez, organizador del festival en el que participaron 60 équidos.











