De acuerdo con el informe preliminar del Instituto Nacional de Salud, con corte al 24 de diciembre de 2025, se registraron 260 niñas, niños y adolescentes lesionados por el uso de pólvora, cifra que representa una variación frente al mismo periodo de la temporada anterior, cuando se reportaron 256 casos.
Las autoridades de salud identificaron que las lesiones en menores de edad se producen, en su mayoría, por la manipulación directa de artefactos pirotécnicos. Las afectaciones más frecuentes son quemaduras, seguidas de laceraciones, contusiones, amputaciones y lesiones oculares, con impactos que pueden ser permanentes en el desarrollo y bienestar de la niñez.
En el marco de sus competencias, Bienestar Familiar activa sus rutas de protección en todo el territorio nacional y fortalece la respuesta institucional a través de las defensorías de Familia y equipos interdisciplinarios.











