El acordeonero y rey vallenato 1991, Julián Rojas, emprendió un viaje hacia Bucaramanga, Santander, para iniciar un nuevo tratamiento de rehabilitación con el objetivo de dejar atrás su adicción a las drogas. En compañía de su hija Libertad y su amigo Álvaro Álvarez se despidió de sus familiares y agradeció el apoyo brindado las últimas semanas.
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Aunque inicialmente se había rumorado que iría Cuba, el artista manifestó que decidieron que iría a Bucaramanga para estar más cerca de su familia. “Estoy muy fortalecido…voy muy motivado, lleno de mucha fe, esperanza, de emoción, de fortaleza y ¡vámonos para el tratamiento!”, expresó Julián Rojas en un video publicado en su cuenta de Instagram.










