El empresario colombiano Alex Saab fue extraditado hacia Estados Unidos el pasado sábado por un presunto caso de corrupción relacionado a los contratos de importación de las cajas de alimentos para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP, con las cuales el gobierno venezolano subsidiaba parte de la alimentación de las familias censadas en su país.
Su nombre fue conocido en agosto de 2017 cuando fue denunciado públicamente por la exfiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, en medio de la cumbre de fiscales de Latinoamérica. Saab es acusado por Estados Unidos de manejar una vasta red para que el gobierno de Nicolás Maduro pudiera desviar ayuda alimentaria con destino a Venezuela.
El presunto entramado de corrupción inició con la creación de los CLAP en 2016. Momento en el que Saab entró al negocio con su empresa Group Grand Limited, GGL, que inició la importación de alimentos para los CLAP. Saab trabajaba con la administración de Maduro desde, por lo menos, 2013, cuando “consiguió un contrato de 60 millones de dólares para levantar gimnasios verticales para promover las prácticas deportivas y culturales. El colombiano también ha estado dedicado en Venezuela a la construcción de casas”, señaló El Espectador.











