Esta semana, seis países solicitaron a la Corte Penal Internacional (CPI) abrir una investigación contra el régimen de Nicolás Maduro. Entre ellos, Colombia ocupa un puesto importante: como país fronterizo con Venezuela, ha recibido la mayor cantidad de refugiados e inmigrantes de la diáspora venezolana, la más grande de la historia de Latinoamérica.
El paso dado por Argentina, Colombia, Paraguay, Chile, Perú y Canadá es inédito. Latinoamérica lidera hoy una cruzada contra un gobierno que se ha mantenido en el poder por 20 años. Pero ¿qué sabemos exactamente sobre las implicaciones de esta noticia?
Una solicitud sin precedentes
Es la primera vez en la historia de la CPI que Estados que forman parte del Estatuto de Roma piden abrir un procedimiento contra otro Estado miembro. Este estatuto es el instrumento legal a través del cual se constituyó la Corte Penal, suscrito por varios países desde 1998. Aunque el tribunal con sede en La Haya entró en funciones en 2002, la solicitud contra Venezuela no tiene precedentes.











