A poco más de un mes del asesinato del presidente Jovenel Moïse, el mundo se pregunta quiénes fueron los culpables del magnicidio, razón por la que preocupa que la investigación del magnicidio, según diversos sectores de la vida nacional y varios implicados en el proceso, esté en un punto muerto.
Bernard Saint-Vil, decano de la suprema corte de Haití, intenta encontrar un juez dispuesto a asumir el caso. Para tranquilizar a los magistrados de dicho país, Saint-Vil afirmó haber exigido al gobierno garantizar la protección del encargado de las investigaciones.
“Es un asunto delicado y político. El juez antes de aceptar investigar el asunto piensa en su seguridad y la de su familia. Por eso los magistrados instructores no están demasiado entusiasmados con la idea de aceptar el caso”, aseguró.











