En las los últimos días se hizo viral unas imágenes de un joven de nacionalidad argentina quien decidió quitarse un tatuaje, una semana después de hecho, con un rallador de queso, ignorando el dolor y desconociendo el riesgo para su salud.
Aunque el hecho ocurrió en el 2017, el pasado lunes un amigo subió la historia a su cuenta de Twitter. Allí mostró unas fotografías y relató que: “Un amigo se tatuó y como no le gustó el tatuaje se lo sacó con un rallador de queso. Sí, un rallador de queso”, escribió.











