“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a decirlo“, es una premisa máxima de la libertad de expresión, expuesta por Voltaire en la Ilustración. Sin embargo, aún hoy son comunes las amenazas en contra de la más básica de las libertades individuales. Muchas veces, los amenazados son los caricaturistas.
¿Recuerdas el atentado contra el semanario francés Charlie Hebdo? El asesinato de 12 personas, 10 de los cuales eran caricaturistas, periodistas o trabajadores del medio, demostró que de las amenazas a los actos hay solo un paso. Balas contra lápices acabaron con una docena de inocentes ese día.
Hay más casos de amenazas. Hablamos de caricaturistas que se expresan a través de su arte sobre hechos que afectan al mundo. A través de una imagen, ellos han sido la voz de millones y por eso, fueron amenazados:










