Este miércoles, el Senado de Argentina hace frente a la toma de una importante decisión. La despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo es un tema tan sensible que ha dividido no solo al país, sino a toda la región latinoamericana. El proyecto de ley es una iniciativa de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que busca despenalizar cualquier aborto hasta la semana 14 de gestación.
El pasado mes de junio, el Parlamento de Argentina instaló una votación en donde la Cámara Baja con 129 votos a favor da inicio al proyecto de ley que establece la legalidad del aborto. Con más de 20 horas de debate y 125 votos en contra, el Parlamento en aprobación del Presidente Mauricio Macri envía la propuesta al Senado, cobrando dimensiones sin precedentes en los medios, las instituciones y la esfera pública.
La diputada Samanta María Celeste Acerenza, de Propuesta Republicana (PRO), del frente gobernante Cambiemos, explicó en la sesión del Parlamento la razón por la cual la problemática seria trasladada a votaciones del Senado, manifestando que: “la interrupción voluntaria del embarazo no se trata de una cuestión moral o ética, es un problema de salud pública, porque muere gente y (los abortos clandestinos) generan gravísimos daños en mujeres jóvenes y sanas”.










