No hay duda de que la presidenta de Croacia fue uno de los centros de atención en la Copa del Mundo por hacer aquello que es correcto pero poco frecuente en los primeros mandatarios: pagar de su bolsillo sus actividades personales. Kolinda Grabar pagó sus pasajes, viajó en un vuelo comercial e hizo que sus días en Rusia contarán como vacaciones sin goce de haberes.
Sin embargo, con el fin del Mundial Rusia 2018, han revelado el “pasado oscuro” de Kolinda Grabar, quien no ha estado exenta de la polémica política en su país.
Según la agencia EFE, la primera presidenta croata defendió en 2015 la construcción de vallas en las fronteras para evitar la entrada ilegal de refugiados. “Creo que en el futuro será necesaria alguna valla u obstáculo físico”, manifestó la mandataria conservadora que se opuso también a las cuotas de reparto de refugiados acordadas en la Unión Europea.











