22 diciembre, 2018

Los últimos años de Diomedes, en la voz de su manager

José Zequeda fue el último y más polémico manager del Cacique, pero sobre todo estuvo a su lado en los últimos años de su vida.

Este 22 de diciembre se cumplen 5 años desde la partida del más grande cantautor del vallenato, Diomedes Díaz. José Zequeda fue el último y más polémico manager del Cacique, pero sobre todo estuvo a su lado en los últimos años de su vida. EL PILÓN habló con Zequeda sobre la vida de Diomedes, sus días póstumos, Consuelo Martínez y los conflictos con parte de la familia Díaz.

La última visita de Diomedes…

¿Qué recuerdo tiene de Diomedes?

Su último cumpleaños. Lo pasamos en este lugar , aquí donde hacemos la entrevista, en el famoso ‘Kiosko del Cacique’, lugar donde él se sentía en su casa.

¿Cuál fue la última visita de Diomedes?

Creo que la hizo un 7 de diciembre del 2013. Vino con Consuelo Martínez, su última esposa; vino Con Carmen Consuelo, con Freddy, con Katiuska, sus hijos. Fue una gran visita. Él llegó a mi casa  desde las 4 de la tarde, yo estaba fuera y empezó a llamar insistentemente, que rápido,  que viniera  para la casa que quería visitarme, que tenía hambre. Ese día pedimos comida y nos acompañó hasta las 10 de la noche. Tuve esa fortuna.

Los inicios de la amistad…

¿Desde qué año empieza a ser manager de Diomedes?

Desde el 2006… pero yo venía acompañando a Diomedes desde el 2002 más o menos, desde que Diomedes se entregó a la policía. Un año después de salir de la cárcel, en marzo de 2005 arranca nuevamente su carrera musical con Manuel Paéz como representante. La última presentación juntos fue en  la Feria de Cali. De allá me llamó Diomedes para que fuera su representante.

¿Qué le respondió?

Que yo no sabía nada de eso, que la vida mía había sido en el campo. Entonces él me dice que solo necesitaba un teléfono: ‘Lo van a matar a llamadas porque yo soy Diomedes Díaz y a usted lo van a contactar para que yo vaya a hacer presentaciones musicales, y listo’. Así me convenció.

¿Si Diomedes estuviera vivo continuaría trabajando con él? 

La verdad, me desempeñé muy bien gracias a Dios. Tanto así que duré desde el 2006 hasta el 2013. Y estoy completamente seguro que si Diomedes estuviera vivo  yo seguiría siendo su representante. Infinidades de veces me lo dijo, bueno y sano; y con trago era más sentimental y me lo decía con mayor cariño.

Diomedes se ganó la fama de parrandero, todos lo sabían. Para los más conocidos siempre vivió bajo su ley por un carácter que escuchaba a muchos pero a pocos obedecía.

¿Cuál era su carácter?

‘Ufff’,  era de carácter único, era lo que él decía, las cosas se hacían como él decía, fueran bien o mal. Era alguien demasiado noble pero quien no hacía las cosas como ordenaba corría con la suerte de alejarlo por completo. Él era el que ponía las condiciones para todo.

‘Novienes Díaz’ llamaban a Diomedes por sus recurrentes desplantes. Incluso, fue vetado en varias ciudades por los daños de orden público que se presentaban cuando no asistía.

Incluso para los empresarios…

Incluso hasta los mismos empresarios tenían que someterse a las condiciones de Diomedes. Simplemente cuando decía no voy, no iba, y daba otra fecha. Los empresarios tenían que someterse a esa voluntad, después del concierto abrazaba a los empresarios y todos lo amaban.

La dudas de Diomedes para entregarse a la justicia…

Después de la trágica muerte de Doris Adriana, pareja sentimental de Diomedes presuntamente en uno de sus apartamentos, el Cacique se refugió en una de sus fincas. Estaba huyendo de una condena de 12 años.

¿Cómo convencieron a Diomedes que se entregara?

Él se fue a vivir para una finca de su propiedad. Varias personalidades logramos convencerlo que se entregara porque en el monte no iba  hacer nada. Se le decía que en la ciudad se solucionaba su problema y tendría la oportunidad de estar en mejores condiciones. Así fue como se entregó el 29 de septiembre del 2002.

¿Cómo eran esas conversaciones para convencerlo?

Le habían dado 12 años y medio de prisión. Pero él no aceptaba  entregarse hasta que no tuviera claridad.  Estaba ansioso por saber para dónde iba, qué tiempo iba a permanecer en la cárcel, bajo qué condiciones. Cuando el juzgado lo condena a 37 meses ya él había pagado una parte de esos meses en Bogotá y otra parte en su casa. Le sacamos las cuentas y eran solo como unos 9 meses en la cárcel.

¿Qué pasó cuando les dieron esas condiciones?

Aceptó todo. Se consiguió una camioneta blindada con el doctor Pedro Pumarejo, quien era secretario del Senado. En la camioneta estaban el abogado  José Luis Castro y el teniente mayor que nos había ayudado a negociar. Nos fuimos al ‘Alto de la Vuelta’, allá donde la familia de Joaquín Guillen.  Allí lo encontramos. Antes de ir a entregarse pidió que le llevara dos cajetas de arroz chino. Eso me sorprendió mucho porque una persona que va para una cárcel y está es pendiente de comer bastante.

¿Cómo fue ese proceso de entrega?

Nos llevamos al mismo teniente Mayorga que era el jefe del INPEC en la Cárcel Judicial para que él le explicara cuáles eran las condiciones.  Entre conversaciones se le logró  conseguir una habitación en el patio seis, donde iba tener condiciones médicas especiales, porque él venía con unas secuelas de un ‘Guillen barré’ que no había superado totalmente. Se subió en la camioneta desde la finca al INPEC bajo secreto, nadie se podía enterar hasta que llegara a las oficinas.

¿No hubo problemas en el camino?

Había un retén en el puente del balneario de Hurtado. Pero ninguno de los policías lo vio.  El coronel les hizo un llamado de atención a todos los policías  porque no vieron a Diomedes y él tenía una orden de captura. Cuando llegamos al edificio fue una noticia bomba. El carro entró para que nadie viera a Diomedes. Todo estaba coordinado en secreto.

Los conflictos entre José Zequeda y la familia Díaz empezaron después de la muerte de Diomedes.

¿Cómo fue su vida después de los enfrentamientos? 

El conflicto fue un debate público, entonces las personas cuando yo llegaba a cierto lugar concurrido me señalaban: ‘Ese es José Zequeda el representante de Diomedes que está peleando con su familia’.

¿Tuvo algún enfrentamiento en particular?

Con uno de los hijos porque se metió con Teodora, mi esposa,  precisamente en una sede de la fiscalía donde habían acudido porque había una denuncia por robo de ganado. A Consuelo le tocó una parte del ganado pero cuando ella llegó a la finca, ya se lo habían llevado.

¿Cuándo empezó el conflicto?

Desde el momento en que Diomedes muere somos nosotros los que respaldamos a  Consuelo Martínez. Eso me lo había pedido Diomedes en vida. Pero apenas comienzo a respaldarla se me viene el mundo encima.

¿Cómo está esa relación actualmente?

Igual que el primer día, mal.

¿Trabajó con Rafael Santos?

Después que muere Diomedes llamamos a Rafael Santos, nos reunimos en este Kiosko y decidimos que quien debía cumplir con los compromisos que se habían adquirido en vida de Diomedes era Rafael santos. Trabajamos desde el mes de octubre de 2014. Hasta allí llegó nuestra buena relación, de ahí  vino todo el desmadre.

¿Quién era consuelo para Diomedes?

Consuelo fue una muchacha que desde los 15 o 14 años fue seguidora de Diomedes, su enamorada, se convirtió en su mujer, le tuvo un niño. La noche del problema de Doris Adriana, Consuelo le dio la noticia que estaba embarazada.

¿A qué se dedica Consuelo actualmente?

Está radicada en Bogotá, educando a sus hijas. Está sobreviviendo porque todavía no han resuelto el proceso de los bienes ni de regalías. No ha terminado el proceso sucesorio.

¿Cómo va el proceso?

No han repartido las regalías,  no las han asignado todavía. Lo único que han repartido es el apartamento que tenía Consuelo en Bogotá. Ese apartamento fue embargado por la sucesión.

¿Que pide ella?

Sus  derechos, porque la unión marital de hecho fue reconocida por un juez, es como si se hubiera casado con Diomedes, con los mismo derechos como si se hubiera casado a través de la iglesia.