Cada cuatro años, el Parque de la Madres, icónico lugar del Centro Histórico de Valledupar, se convierte en el punto de encuentro de cientos de aficionados vallenatos al fútbol que mantienen una tradición que en la ciudad data de hace 16 años: cambiar, vender y comprar láminas para llenar el álbum del Mundial (Panini).
Este año no fue la excepción. A pesar que la selección de nuestro país no clasificó a Qatar 2022, a diario llegan al sitio niños, jóvenes, adultos y ancianos que buscan sobres, álbumes y láminas que les permitan cumplir con el objetivo innegociable.
Los ‘cerebros’, de esta fiebre que se acrecienta a medida que se acerca la fiesta más importante del fútbol, son Jorge David Bolaños y Kevin Álvarez. Dos profesionales -Bolaños es abogado y Álvarez economista- que coincidieron con la pasión que genera, cada cuatrienio, completar el álbum de la Copa Mundo.











