Su imagen era tan fresca que difícilmente podría confundirse con otro artista, era único, como las melodías de sus canciones, eso lo llevó a ser símbolo de la música vallenata en un tiempo efímero.
Con una llamada Kaleth Morales pudo enamorar a más de una mujer, cantar sus canciones y hasta prometer una visita, pero una de esas conversaciones de escasos 40 segundos indicó el desenlace trágico de su carrera.
El 23 de agosto de 2005 es uno de los días más recordados en la radio vallenata, especialmente en la emisora Olímpica Stereo. La tarde que parecía sofocante terminó fría, con algunas nubes que descargaron el ‘llanto’ de muchos oyentes que insistentemente llamaban a preguntar por el intérprete y compositor más pegado de la época.










