A través de un comunicado, Cerrejón anunció el reinicio de su operación férrea después de diez días del bloqueo llevado a cabo por un grupo de líderes comunitarios.
Aunque no estaba relacionado con la empresa, pues protestaban molestos por los nuevos procesos implementados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, para la selección de los operadores de los programas sociales que ejecuta este instituto, decidieron bloquear la línea férrea como método de presión.
“En Cerrejón tenemos la firme disposición de ayudar a las comunidades, pero no podemos seguir siendo el medio que se utiliza para llamar la atención del Gobierno sobre situaciones que nada tienen que ver con la empresa. Si la compañía no opera, perdemos todos, comenzando por La Guajira y sus comunidades. Estos bloqueos afectan la reputación y credibilidad de Cerrejón y del país como proveedor confiable de carbón para el mundo”, afirmó Claudia Bejarano, presidenta de Cerrejón, en una carta abierta enviada a la opinión pública.











