El accidente del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana en Putumayo no solo dejó cifras y reportes oficiales, sino también profundas historias humanas que hoy enlutan al departamento del Cesar. Una de ellas es la de Leandro Díaz Reyes, oriundo de Valledupar, soldado profesional que perdió la vida en medio de este trágico suceso.
Díaz Reyes pertenecía a la unidad 49 del Ejército Nacional y residía en la urbanización Villa Tairona, en Valledupar, sus padres Rusmira Díaz y Leandro Rivera lloran a ese hijo que esperaban con los brazos abiertos, dejando a una esposa y dos hijos, un niño de 3 años y una niña de 6, quienes hoy quedan bajo el dolor de una pérdida irreparable.
Familiares y allegados lo recuerdan como una persona carismática, cercana y comprometida con los suyos. Según relataron, el uniformado tenía planes de aprovechar un permiso para llevar a su madre junto a toda la familia a Santa Marta, un viaje que simbolizaba unión y descanso, pero que finalmente no pudo concretarse.
La tragedia también dejó un vacío en su núcleo familiar extendido. Uno de sus hermanos, Luis Fernando, reside en España, a donde emigró en busca de mejores oportunidades para su familia. De acuerdo con sus seres queridos, Leandro anhelaba reencontrarse con él, pero ese abrazo quedó pendiente tras el fatal desenlace.
La muerte de este soldado cesarense se suma al listado de víctimas que deja el siniestro aéreo, generando consternación en Valledupar y en todo el departamento, donde hoy su historia se convierte en reflejo del sacrificio de quienes sirven al país, pero también de los sueños que quedan inconclusos tras la tragedia.







