Luis Pineda, lleva 17 años manejando taxis en Valledupar y conoce a la perfección las zonas, en las que según él, no vale la pena arriesgar la vida por los cinco mil pesos que vale el servicio.
“A mí me han atracado tres veces y a los taxistas por lo general los dirigen a barrios peligrosos como Mareigua, donde hay una delincuencia brava”, manifestó el chofer, que a su vez explicó que hay otras zonas de alto riesgo para los taxistas como lo son La Nevada y la carrera cuarta.
Aunque es un curtido en la conducción y asegura identificar a los delincuentes, su gran temor frente a la inseguridad es que le roben la vida, como le ha pasado a varios de sus colegas.
“He contado con suerte, porque le dicen a uno -bueno manito necesito que me colabores- y le ponen el revólver o cuchillo en las costillas y le quitan a uno que los 20 0 30 barras”, recordó.
Sin embargo, advierte que los delincuentes pueden aparecer en cualquier lado y a cualquier hora.
“Hay momentos en que la ciudad está sola y toca orillarse en las zonas donde hay movimiento de gente”, dijo entre risas.
Según Luis es importante el apoyo de la Policía, pero reconoce que no hay que escatimar en medidas de autoprotección.
“Por ejemplo, el radio es bueno porque siempre ante cualquier sospechoso uno hunde la portadora y en la central se dan cuenta si uno tiene un problema porque le escuchan la voz al delincuente”.
Este chofer a diario escucha las noticias en la radio, sobre la inseguridad que azota a la ciudad, principalmente con los atracos. Manifestó que en la rutina nunca le falta la conversación con sus pasajeros que muchas veces le cuentan las malas experiencias que han tenido con los dueños de ajeno, mientras tanto él aferrado al timón le ruega a Dios que uno de ellos no se convierta en su verdugo.
Encuentro de seguridad
El miércoles anterior, representantes del gremio de taxistas sostuvieron un encuentro con las autoridades en el comando de Policía Cesar, donde solicitaron más garantías de seguridad para desarrollar su actividad en algunas zonas peligrosas.
“En este momento con el gremio de taxistas estamos mirando algunos sectores con mayor influencia de los hurtos, estamos trabajando fuerte en la comuna de Mareigua, Tierra Prometida y El Páramo; en todo el municipio hay un número alto de hurtos, pero están acentuados en algunos sectores”, precisó el comandante de la Estación de Policía Valledupar, Mayor Diego Mora.
El oficial agregó que luego del sur de la ciudad, en el barrio La Nevada y en el sector de la margen derecha del río Guatapurí se presenta la mayor incidencia de hurtos.
Víctima fatal
El 21 de mayo de este año, Juan Bautista Jiménez Arrieta fue asesinado al interior del taxi en el que transportaba a dos pasajeros por el sector despoblado ubicado entre la urbanización Nando Marín y el barrio Villa Haidit. Al taxista luego de despojarlo de sus pertenencias le propinaron un impacto de bala en la cabeza.
Reacción policial






