Con una jornada basada en la espiritualidad y las costumbres de los pueblos indígenas comenzó la audiencia de observaciones en el municipio de San Juan del Cesar, La Guajira, donde los protagonistas fueron los miembros de la etnia wiwa y wayú.
Estos pueblos ancestrales fueron parte de los afectados con las más de 5.011 víctimas indígenas que se registraron por cuenta del conflicto armado.
Como ejemplo está Manuel Salvador Daza Villazón, miembro de la etnia wiwa, que perdió a sus hermanos Robinson, Pedro y Manuel Enrique Daza, asesinados por el Ejército para ser presentados como baja el 4 de junio de 2006.










