- El vigilante en turno de un almacén localizado en los alrededores de la URI de la Fiscalía en Barranquilla y al parecer, por la confianza que tenían, le pidió que le enseñara el revólver. Cuentan testigos que cuando el vigilante lo desenfundó para enseñárselo, Eduardo Guerra Hoyos se lo arrebató y se disparó en la cabeza, acabando con su vida.
Un expendedor de frutas, identificado como Eduardo Guerra Hoyos, oriundo de Valledupar, decidió acabar con su vida la tarde del viernes 8 de marzo, al disparar un arma de fuego en su cabeza, luego de arrebatársela a un vigilante de un almacén musical.
El hecho se registró en la calle 41 con carrera 41 en los alrededores de la Unidad de Reacción Inmediata, URI, en pleno centro de Barranquilla. Testigos indicaron que el occiso conocido en el sector con el alias de ‘El Negro’, le arrebató el arma al vigilante de la entidad y se dió un tiro en la cabeza, acabando con su vida. “Te quedas quieto o te lo pego, déjame, que este es pa’ mí”, así, según testigos, le dijo el hombre de 53 años, nacido en Valledupar, al vigilante.
Por minutos el caos se apoderó del lugar ya que en este sector concurren jueces, fiscales y abogados. Todos creían que se trataba de un atentado contra un funcionario de la URI de la Fiscalía.






