JUDICIAL

Una víctima en búsqueda de Justicia y verdad

Ha transcurrido más de una década desde que Wilberto Mejía Núñez, de 82 años,  perdió al mayor de sus tres hijos en manos de un grupo paramilitar que lo asesinó porque supuestamente era colaborador de la guerrilla.  A pesar del tiempo este hombre no pierde la esperanza de que se haga justicia en el crimen […]

Una víctima en búsqueda de Justicia y verdad

Una víctima en búsqueda de Justicia y verdad

Por:

@el_pilon

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Ha transcurrido más de una década desde que Wilberto Mejía Núñez, de 82 años,  perdió al mayor de sus tres hijos en manos de un grupo paramilitar que lo asesinó porque supuestamente era colaborador de la guerrilla.  A pesar del tiempo este hombre no pierde la esperanza de que se haga justicia en el crimen de su ser querido y que sobre los responsables recaiga todo el peso de la ley.
Wilberto se convirtió en una de las miles de víctimas del conflicto armado en Colombia, luego de la incursión armada que miembros de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), perpetraron el 13 de diciembre de 1998 en el corregimiento de Media Luna, jurisdicción del municipio de San Diego-Cesar.
“Me cuentan que mi hijo Astolfo Moisés estaba borracho y que los ‘paras’ se llevaban a una señora que él conocía, cuando intentó defenderla le dispararon”, relató Wilberto Mejía, en una de sus constantes visitas a las instalaciones de la Unidad de Justicia y Paz en Valledupar, a donde llega  con la esperanza de conocer lo que en verdad ocurrió en el asesinato de su hijo Astolfo Moisés Mejía Mercado, de 23 años.
En esa incursión también resultaron muertos   Carmelo Mateus, y Aníbal Rueda.
Al día siguiente de la masacre Tropas del Comando Operativo No.7 del Ejército Nacional llegaron a la población ubicada en estribaciones de la Serranía de Perijá, donde combatieron durante varias horas con el grupo paramilitar.
Wilberto Mejía Núñez, manifiesta que está en búsqueda de la verdad, de conocer quién mató a su hijo. “Ni todo el dinero del mundo podrá reponerme una pérdida tan grande, solo pido justicia”, acotó.

Ahora es un errante
Las jornadas del campo para Wilberto Mejía Núñez, se convirtieron en cuestión del pasado, ya que tuvo que abandonar sus tierras y durante algún tiempo se dedicó a líderar un grupo de desplazados en la vereda Las Mercedes, de El Copey-Cesar, a donde regresa luego de cada viaje a Valledupar en búsqueda de la verdad, la cual hasta la fecha le ha sido esquiva.

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