El deseo de aplicar la famosa Ley del Talión de ‘Ojo por ojo y diente por diente’ fue quizá la motivación que tuvieron José Celiar Arévalo Pineda y su hijo, Ezequiel Arévalo Ardila, para llegar a la vivienda de Erasmo Rangel Rangel y enfrentarse con él. Sin embargo, todo salió mal y los muertos fueron los dos primeros en el corregimiento de La Victoria de San Isidro, de La Jagua de Ibirico.
EL PILÓN conoció por fuentes judiciales que al parecer padre e hijo llegaron con una escopeta para atacar al hombre de 82 años de edad pero que este en cuestiones de segundos sacó otra arma de fuego y ultimó a Ezequiel Arévalo en el patio de su casa para posteriormente correr detrás de José Celiar Arévalo, quien estaba afuera y atacarlo a bala por la espalda.
Por tal razón, este último deambula malherido hasta que pierde la vida en plena vía pública, mientras que su agresor se desvanece ante la violenta escena y es llevado a un centro asistencial.









