La noticia primero llegó a la prensa nacional y después a la local, de ahí se regó como pólvora entre los habitantes del corregimiento de Valencia de Jesús, ubicado a unos 30 minutos del casco urbano de Valledupar. Nadie lo podía creer: Sebastián Felipe Gómez Soto, de 19 años, hijo adoptivo del pueblo, fue uno de los tres infantes de marina que murieron en un tiroteo ocurrido en un batallón de San Andrés. El atacante sería un compañero que después se suicidó.
Gómez Soto nació el 22 de junio de 2002 en Pereira, pero terminó su educación en Valencia de Jesús, donde fue reconocido por haber participado en las actividades religiosas de la ‘Hermandad Jesús de Nazareno’ y en la organización del Festival Vallenato ‘Cantares de Calixto Ochoa’ del corregimiento en el 2018.
“Hay que resaltar su paso por la hermandad, que se encarga de la realización de la Semana Santa años tras años y su participación en la Defensa Civil, la cual su mamá ayudó a crear”, manifestó Jorge Rosado, líder comunitario.









