Carmen Rocío Gil Cáceres, una joven de 22 años, de la etnia Kankuama cumplió una cita, sin sospechar que podría conducirla a la muerte, no obstante que la persona que la llamó a su celular, al parecer era una persona conocida o tenía un sentimiento amoroso con ella.
Así lo aseguran sus familiares y las autoridades, tras analizar la expresión que la víctima lanzó al responder la llamada que el hicieron: “Sí ya estoy lista, salgo para allá”.
La llamada que hizo que Carmen Rocío saliera de su casa en la invasión Brisas de La Popa, fue a las 6:00 de la tarde del pasado viernes; esta joven salió sola de ese sector al noroccidente de la ciudad y no comentó para dónde iba.






